jueves, 16 de abril de 2009

La muerte de Jean Dewolff


Cuando están contigo nunca piensa en ellos, no valoras lo que tienes porque sientes que es tuyo, que siempre estarán allí. Un amigo, un verdadero amigo es lo más difícil de encontrar. Alguien en quien confiar, con el que sentirte seguro, apreciado, alguien a quien contarle tus problemas y con quien siempre podrás contar. Perder un amigo es el mayor dolor que puedes sentir.

Jean Dewolff, la capitana de policía de Nueva York, la mujer fuerte, valiente. La mujer que siempre dio la cara por aquel chico de la mascara, no porque conociera su verdadera identidad, si no porque podía ver su verdadero rostro, el rostro del héroe.

La muerte de Jean Dewolff no fue gloriosa, ni si quiera tuvo sentido. Fue la muerte de una amiga, una buena amiga. Y Spiderman, el héroe, nunca tuvo muchos amigos, mucho menos entre las autoridades.

Peter David nos embarcara en la historia de un hombre que busca venganza, justicia, olvidará al héroe y mostrara al hombre, al niño herido, rabioso y desesperado. Le enfrentara al abogado, otro héroe oculto bajo la mascara del diablo. ambos buscaran al culpable de una serie de asesinatos, al asesino de sus amigos. El niño y el hombre frente a frente, justicia contra venganza.

La senda a la madurez son lecciones que vas aprendiendo poco a poco, en ocasiones son dolorosas, terribles. Puedes recibir golpes, llorar de rabia, de frustración. Puedes convertirte en aquello que más odias, y al mismo tiempo encontrar un amigo que te rescate del dolor y te enseñe a superarlo.